
Las preguntas con las que llega casi todo el mundo
Estas son literalmente las preguntas que Google devuelve cuando alguien busca información sobre aerotermia, ordenadas por el número de mercados en los que aparecen. Las cuatro primeras concentran casi todo el interés: cuánto cobra un instalador, cuánto cuesta en un piso de cien metros, qué inconvenientes tiene y qué ayudas hay. Están respondidas separando el tipo de vivienda, porque una media que mezcla un tercero con una casa aislada no le sirve a ninguno de los dos.
¿Cuánto cobra un instalador de aerotermia?
La mano de obra ronda entre la cuarta parte y la tercera del total de la instalación, y se factura por el trabajo completo y no por horas.
En una vivienda unifamiliar pesa menos de lo que parece, porque la máquina se apoya en el suelo y el tendido es corto; en un piso pesa más, porque lo caro no es colgar el equipo sino llevar las tuberías hasta donde estaba la caldera sin abrir media casa.
Comparar esa cifra suelta entre presupuestos no dice nada: lo que hay que mirar es qué trabajo incluye cada uno.
¿Cuánto cuesta instalar aerotermia en un piso de 100 metros cuadrados?
Las referencias publicadas por el sector sitúan una instalación completa entre los 7.000 y los 22.000 euros, y esa banda es tan ancha porque mezcla casos que no se parecen. Para un piso de esa superficie, con calefacción y agua caliente, la horquilla razonable está entre 9.000 y 15.000 euros.
Un piso intermedio pierde calor casi solo por la fachada, así que necesita menos potencia que una casa exenta de los mismos metros, y eso abarata el equipo. Lo que sube el precio es tener que ampliar emisores o llevar la unidad exterior lejos.
¿Qué desventajas tiene la aerotermia?
Los inconvenientes que se le atribuyen son casi siempre condiciones que no se previeron. La unidad exterior necesita aire, un anclaje que no vibre y un sitio donde no moleste, y en un piso ese sitio no es evidente.
El rendimiento baja cuando la temperatura exterior baja, así que en zonas de heladas hay que mirar el dato del equipo a cero grados y no el de catálogo. Y la inversión inicial es claramente mayor que la de una caldera.
Previstas esas tres cosas el sistema hace lo que promete; ignorada alguna, la culpa se le acaba echando al aparato.
¿Qué subvenciones hay para aerotermia?
Conviven tres vías: los programas de rehabilitación energética que gestionan las comunidades autónomas con fondos estatales, las convocatorias que sacan por su lado algunos consistorios, y el descuento en la declaración de la renta previsto para reformas que rebajan el gasto de energía fósil. Las convocatorias cambian cada año y suelen resolverse por orden de entrada.
Antes de mirar el porcentaje conviene mirar dos requisitos que dejan fuera a mucha gente con derecho: que la obra no haya empezado cuando se solicita, y que exista un certificado energético anterior a los trabajos.
¿Qué radiadores se necesitan para aerotermia?
En muchas viviendas sirven los que ya están puestos, y esa es la sorpresa agradable de casi todos los estudios. Lo que decide no es el material sino la superficie de emisión frente a la pérdida de calor de cada habitación, porque el agua va a llegar a unos cuarenta y cinco grados en vez de a setenta.
Los emisores de hierro fundido de los edificios antiguos tienen superficie de sobra. Los de aluminio de las reformas más recientes suelen quedarse algo cortos, y la solución habitual no es cambiarlos sino añadirles elementos en las estancias que lo pidan.
¿Cuándo compensa poner aerotermia?
La cuenta sale antes cuanto más caro es el combustible que se deja y más horas al año funciona el sistema. Sustituir gasóleo en una vivienda que se calienta de noviembre a marzo se recupera mucho más deprisa que sustituir una caldera de gas de condensación reciente en una casa que apenas se usa.
Con las ayudas dentro, y contando que desaparece la revisión periódica del gas, el retorno se mueve en una franja amplia de años. Ese margen se reduce mucho cuando se sustituyen las estimaciones por lo que marcan tus facturas de los inviernos pasados.
¿Cuánto se paga al mes con aerotermia?
No hay una cifra que valga para todos, porque intervienen dos variables ajenas al aparato: el rendimiento que consiga a lo largo de la temporada y el precio al que tengas contratada la electricidad.
Lo que sí es seguro es la dirección del cambio: sube el recibo de la luz y desaparece el del combustible, de modo que la comparación honesta es entre la suma de ahora y la suma de después, nunca entre un recibo y otro.
Y hay una parte que no es estacional: el agua caliente se consume los doce meses, y en verano el equipo trabaja para eso en las condiciones en que mejor rinde.
¿Qué potencia de aerotermia necesito para 120 metros cuadrados?
No hay una respuesta por metros, y ese es justo el error que más caro sale. La potencia se calcula por la carga térmica de la vivienda: cuánto calor pierde por fachadas, cubierta, suelo y ventanas, estancia por estancia.
Ciento veinte metros en un piso intermedio con vecinos arriba, abajo y a los lados piden bastante menos que los mismos metros en una casa exenta en zona fría. Calcular a ojo por superficie lleva casi siempre a sobredimensionar, y una máquina grande de más arranca y para continuamente, gasta más y dura menos.
¿Qué es más barato, la geotermia o la aerotermia?
La aerotermia es claramente más barata de instalar, porque toma el calor del aire y no hace falta perforar ni mover tierra. La geotermia rinde mejor y de forma más estable, porque el terreno mantiene una temperatura casi constante y no se ve afectado por las heladas, pero su obra inicial es de otro orden y necesita parcela.
En una vivienda urbana la comparación ni siquiera llega a plantearse. En una casa con terreno, la geotermia empieza a tener sentido cuando la demanda es muy alta y sostenida.
¿Se puede instalar aerotermia en una casa ya construida?
Sí, y es lo que se hace en la mayoría de los casos: las instalaciones en obra nueva son minoría. Lo que cambia es el punto de partida.
En una vivienda existente hay un circuito hidráulico montado que se puede reutilizar, y eso abarata mucho el cambio, pero también hay que trabajar con los emisores que ya están y encontrar sitio para la unidad exterior en un edificio que no se proyectó pensando en ella. Es más una cuestión de estudio previo que de posibilidad técnica.
¿Tu caso de España no encaja en ninguna?
Cuando una vivienda no termina de encajar en ninguna de estas respuestas suele ser por algo muy concreto: una instalación rara, un exterior sin ninguna salida clara, o una decisión que no es solo tuya. Las tres se aclaran mirando los datos de la casa, no leyendo más generalidades.
¿Y si tu vivienda no encaja en ninguno de los tres casos?
PRESUPUESTO